
La selección sub-17 de Austria vive un momento histórico tras vencer 2-0 a Italia y avanzar a la final del Mundial de la categoría en Catar, donde enfrentará a Portugal. La emoción fue desbordante: jugadores celebrando con los brazos al cielo, familiares sonrientes en las gradas y un ambiente que respiraba orgullo nacional.
El técnico Hermann Stadler destacó la entrega de sus futbolistas y el trabajo de las academias formativas, señalando que el rendimiento mostrado es fruto de años de desarrollo. Austria se convierte así en la primera selección de la ÖFB en alcanzar una final mundialista en esta categoría.
El gran protagonista del partido volvió a ser Johannes Moser, quien está firmando el torneo de su vida. El joven delantero abrió el marcador tras una jugada iniciada por él mismo y asistida por Werner, definiendo con frialdad al segundo poste. Ya en tiempo añadido, marcó un tiro libre perfecto para sellar el 2-0, convirtiéndose en el máximo goleador del torneo con ocho tantos.
La solidez defensiva del capitán Jakob Pokorny y las intervenciones decisivas del portero Daniel Posch completaron una actuación impecable frente a la mirada de Gianni Infantino y Arsène Wenger. Austria volverá a jugar la final el jueves en el Khalifa International Stadium, impulsada por su impresionante capacidad para reaccionar en las segundas partes, donde han convertido 16 de sus 17 goles del torneo.
El ÖFB considera este logro uno de los momentos más importantes de la historia del fútbol austriaco. El equipo llega motivado, confiado y con el sueño intacto de conquistar por primera vez la Copa del Mundo sub-17, un hito que marcaría un antes y un después para la nación alpina.