
El Mundial de Atletismo 2025 en Tokio ofreció un espectáculo inolvidable en las pruebas de velocidad y mediofondo, con finales que quedarán grabadas en la historia. Una de las mayores sorpresas llegó en los 800 metros femeninos, donde la keniana Lilian Odira conquistó la medalla de oro con un tiempo de 1:54.62, imponiendo un nuevo récord del campeonato.
Odira superó por escasas centésimas a la británica Georgia Hunter-Bell, que se quedó con la plata, y a Keely Hodgkinson, también de Gran Bretaña, que logró el bronce. La carrera fue descrita por los expertos como una de las más emocionantes de la disciplina en la última década. En el relevo de 4×100 metros femenino, el equipo de Estados Unidos protagonizó un desenlace de película al derrotar a Jamaica por apenas 0.04 segundos, demostrando que la rivalidad entre ambas naciones sigue marcando el ritmo de la velocidad mundial.
La estrella estadounidense Sha’Carri Richardson fue la encargada de cerrar la posta con una explosión de velocidad que desató la euforia en la delegación norteamericana. Por su parte, la también estadounidense Melissa Jefferson-Wooden hizo historia al convertirse en la primera mujer de su país en lograr el doblete mundial en los 100 y 200 metros, una hazaña que la consagra como una de las velocistas más destacadas de su generación.
Su actuación ha sido calificada como un antes y un después para el atletismo femenino de Estados Unidos, consolidando una hegemonía que parecía haberse perdido en los últimos años.