
A sus 45 años, la leyenda del tenis Venus Williams demuestra que la pasión y el talento no entienden de edad. La estadounidense, siete veces campeona de Grand Slam en individuales y dueña de una de las trayectorias más brillantes en la historia del deporte, volverá a competir en el US Open 2025, pero esta vez en la modalidad de dobles femeninos junto a la joven canadiense Leylah Fernandez, finalista del torneo en 2021.
La organización del Abierto de Estados Unidos otorgó a la dupla una wild card que les permite ingresar directamente al cuadro principal, donde debutarán enfrentándose al potente equipo conformado por la ucraniana Lyudmyla Kichenok y la australiana Ellen Perez, sextas favoritas al título.
La presencia de Venus en esta edición del torneo tiene un tinte muy especial. La mayor de las hermanas Williams regresa a Nueva York, escenario de tantas batallas memorables y donde junto a su hermana Serena conquistó múltiples títulos de dobles, incluidos varios de los 14 Grand Slams que consiguieron como equipo.
En esta ocasión, el contraste no podría ser más llamativo: la experiencia y veteranía de Venus se combinarán con la energía y ambición de la canadiense Fernandez, creando una pareja que genera gran expectación entre los aficionados. Para muchos, la participación de Venus es un símbolo de resistencia y amor por el tenis.

Con más de dos décadas en la élite y tras superar problemas de salud, lesiones y el retiro de su hermana Serena, Venus continúa inspirando a generaciones de jugadores y fanáticos alrededor del mundo.
Su sola presencia en la pista del US Open despierta nostalgia, pero también motiva a los jóvenes al demostrar que la disciplina y la determinación pueden mantener vivo el espíritu competitivo más allá del paso del tiempo. El debut de Williams y Fernandez será seguido de cerca no solo por el resultado deportivo, sino también por el impacto emocional que provoca ver a una de las grandes leyendas vivas del tenis luchar nuevamente en Flushing Meadows. Pase lo que pase, Venus ya ha dejado claro que su historia en el tenis aún no ha terminado.