
A sus 38 años, el serbio Novak Djokovic sigue demostrando por qué es una leyenda viva del tenis mundial. A pesar de los problemas físicos y el intenso calor, el número uno del mundo avanzó a los cuartos de final del ATP Masters de Shanghái, tras una trabajada victoria por 6-3, 5-7 y 6-2 sobre el español Jaume Munar. El encuentro fue una verdadera prueba de resistencia.
Djokovic pidió un tiempo médico en el 3-1 del primer set para recibir tratamiento en su tobillo izquierdo y en la parte inferior de la pierna. Las condiciones climáticas extremas, con una temperatura cercana a los 30 grados y una humedad del 80 por ciento, complicaron aún más su desempeño. “Fue brutal desde el principio”, había reconocido el propio Djokovic al describir el clima en Shanghái.

En un momento del partido, el serbio permaneció exhausto en el suelo y los médicos debieron verificar sus signos vitales antes de permitirle continuar. Sin embargo, con su característico temple, el campeón de 24 torneos de Grand Slam logró sobreponerse y sellar el triunfo ante un rival diez años más joven, convirtiéndose en el jugador de mayor edad en alcanzar los cuartos de final de un Masters 1000 en toda la historia.
En la siguiente ronda, Djokovic se enfrentará al belga Zizou Bergs, en un cuadro que se ha visto alterado por la retirada de Jannik Sinner, la eliminación de Alexander Zverev y la ausencia de Carlos Alcaraz.
Ante las altas temperaturas registradas durante el torneo, la ATP informó que evaluará implementar un protocolo oficial de regulación por calor, con el objetivo de proteger la salud de los jugadores en futuras competiciones. El “Djoker”, cuatro veces campeón en Shanghái, continúa así su búsqueda por un nuevo título en uno de los torneos que mejor conoce, reafirmando su vigencia y su capacidad para desafiar al tiempo.