
Honda está dando un paso decisivo hacia la movilidad eléctrica y marcando el inicio de una nueva era en su historia. A finales de 2025, el mayor fabricante de motores de combustión del mundo comenzará la producción en serie de su primera motocicleta eléctrica desarrollada de manera íntegra y con ambición comercial, dejando claro que ya no considera a este segmento como un simple experimento. Este nuevo modelo, denominado Honda WN7, representa un avance significativo en el mercado de las dos ruedas eléctricas y se perfila como el intento más serio de la marca japonesa por entrar con fuerza en este competitivo sector.
Según fuentes de la compañía, el rendimiento de conducción de la WN7 será comparable al de una motocicleta de 600 cc clásica, con una aceleración ágil, una entrega de potencia inmediata y una velocidad punta que permitirá desenvolverse con soltura tanto en ciudad como en carretera. Sin embargo, la autonomía sigue siendo uno de los puntos débiles del proyecto: aunque será suficiente para trayectos urbanos y desplazamientos diarios, aún no alcanza los niveles de resistencia y duración que ofrecen las motos de gasolina de cilindrada media, lo que podría ser un factor decisivo para los usuarios que buscan largas rutas sin recargas frecuentes.
La Honda WN7 es la versión de producción de la moto conceptual EV FUN, presentada por primera vez en el salón internacional EICMA 2024 en Milán, donde despertó gran interés por su diseño deportivo y su planteamiento práctico. Se trata de una motocicleta naked con un estilo agresivo y moderno, pero con un enfoque claramente dirigido a la usabilidad diaria. Su ergonomía está pensada para ofrecer comodidad en trayectos largos sin sacrificar maniobrabilidad, y su peso declarado de 217 kilogramos la sitúa muy cerca de las motocicletas de gasolina de 600 cc, lo que demuestra que Honda ha logrado mantener un equilibrio notable entre potencia, peso y facilidad de conducción.

Los ingenieros de la marca han destacado que el chasis ha sido optimizado para el reparto de masas que exige una batería de gran tamaño, mientras que el sistema de frenos y suspensiones ha sido adaptado para ofrecer un comportamiento estable y seguro en todo tipo de condiciones. Además de su diseño y rendimiento, la WN7 busca ser un punto de inflexión en la estrategia de electrificación de Honda.
La compañía ha señalado que este modelo será el primero de una nueva familia de motocicletas eléctricas que irá creciendo de forma progresiva en los próximos años. Con este lanzamiento, Honda no solo pretende competir en un mercado en rápida expansión, sino también adelantarse a las regulaciones ambientales cada vez más estrictas en Europa y Asia, que están impulsando la transición hacia vehículos de cero emisiones.
La llegada de la WN7 marca, así, el inicio de una etapa en la que Honda combinará su larga experiencia en ingeniería con un compromiso más firme con la movilidad sostenible, intentando conquistar tanto a los usuarios tradicionales de la marca como a las nuevas generaciones que buscan alternativas más limpias, silenciosas y tecnológicamente avanzadas.



