
El Abierto de China 2025 llegó a su cierre con una jornada cargada de emoción y grandes sorpresas. En una final vibrante disputada en el Centro Nacional de Tenis de Pekín, la estadounidense Amanda Anisimova se consagró campeona tras vencer a la checa Linda Noskova por 6-0, 2-6, 6-2, en un encuentro que combinó potencia, estrategia y determinación. Anisimova, de 24 años, mostró un tenis agresivo desde el primer set, barriendo a su rival con una serie de devoluciones profundas y precisas.
Aunque Noskova reaccionó en el segundo parcial con mayor consistencia y aciertos desde el fondo de la pista, la norteamericana logró recuperar el dominio en el set decisivo para sellar la victoria en poco más de una hora y media de juego. Este triunfo marca su segundo título WTA 1000 del año, consolidando su regreso al más alto nivel después de una pausa en su carrera por motivos personales.
En la rama femenina, el torneo estuvo marcado también por la ausencia de Aryna Sabalenka, quien se retiró antes del inicio por una lesión sufrida durante el US Open. Su baja abrió el cuadro a nuevas protagonistas, entre ellas la británica Sonay Kartal, una de las grandes revelaciones del certamen. Kartal sorprendió al eliminar a la joven promesa rusa Mirra Andreeva en los octavos de final, alcanzando por primera vez los cuartos de un torneo WTA 1000.
En dobles femeninos, la dupla italiana formada por Sara Errani y Jasmine Paolini se alzó con el título tras superar a Miyu Kato y Fanny Stollar en una final muy disputada que terminó 6-7(1), 6-3 y 10-2 en el super-tie-break. Con este resultado, el tenis italiano suma otro logro destacado en una temporada de gran consistencia. Por el lado masculino, el torneo dejó varios momentos memorables.
El español Carlos Alcaraz alcanzó las semifinales tras una dura batalla frente al alemán Alexander Zverev, quien finalmente avanzó a la final pero cayó ante el canadiense Felix Auger-Aliassime por 6-4, 3-6, 7-6(5). Auger-Aliassime consiguió así su primer título ATP 500 de la temporada y su victoria más importante desde 2022. El Abierto de China 2025 reafirma su condición de uno de los torneos más prestigiosos del circuito asiático, tanto por su nivel competitivo como por la organización y la calidad de las instalaciones en Pekín. Además, simboliza el retorno del tenis mundial al continente tras años de restricciones sanitarias, con estadios llenos, energía renovada y nuevas figuras que prometen dominar las próximas temporadas.