
El delantero brasileño Neymar estalló en lágrimas al término del humillante partido que dejó a Santos con una derrota histórica de 0‑6 frente al Vasco da Gama en el Brasileirao, la mayor derrota de su carrera y la peor goleada en casa para el club en la Serie A; el desastre comenzó tras el descanso, cuando el rival anotó cuatro goles en apenas diez minutos y cerró la goleada antes del minuto 70.
Liderado por un inspirado Philippe Coutinho que marcó dos veces; visiblemente afectado, Neymar calificó la actuación del equipo como “una mierda y una vergüenza”, manifestando su total decepción y admitiendo sentir “muchísima vergüenza”.

Al tiempo que avaló el derecho de los hinchas a protestar —aunque sin recurrir a la violencia—; el técnico Cleber Xavier fue despedido apenas 30 minutos después del pitazo final, evidenciando la urgencia de cambios en el club, que actualmente ocupa el puesto 15 en la tabla y se encuentra apenas dos puntos por fuera de la zona de descenso; Neymar, quien regresó al club donde se formó en enero, ha tenido una temporada difícil hasta ahora, con rendimiento inconstante y una presión creciente por revertir la situación de un Santos que vuelve a vivir noches de crisis profunda.