
Liderados por su gran figura Mohamed Salah, Egipto aseguró su clasificación anticipada a los octavos de final de la Copa Africana de Naciones, que se disputa en Marruecos. El conjunto egipcio venció 1-0 a Sudáfrica el viernes en Agadir y, tras dos jornadas, ya se confirmó como ganador de su grupo, cumpliendo los objetivos antes de lo previsto.
El delantero del Liverpool, de 33 años, fue decisivo al convertir un penalti en el minuto 45, que terminó marcando la diferencia en un encuentro muy disputado. La acción fue sancionada tras la revisión del VAR, cuando el árbitro burundés Pacifique Ndabihawenimana determinó que Lyle Foster había golpeado a Salah en el rostro dentro del área.
El capitán egipcio no falló desde los once metros. El partido se complicó para Egipto poco después del gol. El lateral derecho Mohamed Hany vio la tarjeta amarilla y, posteriormente, la roja, dejando a su equipo con diez jugadores durante toda la segunda mitad. A partir de ese momento, el conjunto egipcio se replegó y apostó por resistir, confiando en su solidez defensiva y en el control del ritmo del partido.
Sudáfrica aprovechó la superioridad numérica para presionar constantemente tras el descanso, buscando el empate con insistencia. En los minutos finales, una acción polémica generó una larga discusión por un posible penalti por mano a favor del equipo sudafricano. El árbitro volvió a revisar la jugada, pero finalmente decidió no sancionar la pena máxima, manteniendo el marcador a favor de Egipto.
Con el paso de los minutos, los egipcios lograron defender la ventaja mínima hasta el pitido final. En el otro encuentro del grupo, Angola y Zimbabue empataron 1-1, resultado que terminó de confirmar a Egipto como líder. Con Salah como referente y pese a las dificultades, el equipo norteafricano avanza con autoridad a la fase eliminatoria del torneo continental.