
El Real Madrid protagonizó una de las noches más bochornosas de su historia reciente al quedar eliminado de la Copa del Rey tras caer 3-2 en el último suspiro frente al Albacete, equipo de la Segunda División. El golpe fue tan inesperado como contundente y dejó al club blanco fuera del torneo mucho antes de lo previsto, encendiendo todas las alarmas en la institución.
El partido, disputado el miércoles por la noche, estuvo cargado de tensión y errores defensivos que terminaron costándole caro a los “Royals”. La derrota no solo significó la eliminación, sino que profundizó una crisis deportiva que ya venía gestándose desde días atrás, con decisiones drásticas en el banquillo y un vestuario visiblemente golpeado. El encuentro se mantuvo equilibrado durante largos tramos. El Albacete se adelantó justo antes del descanso con un gol de Franco Mastantuono en el tiempo añadido del primer tiempo, aprovechando una desconcentración defensiva.
El Real Madrid reaccionó, pero sin mostrar la autoridad que se espera de un equipo de su jerarquía. David Alaba fue sustituido en el minuto 65 cuando el marcador señalaba 1-1, en una decisión que no pasó desapercibida y que dejó interrogantes sobre el manejo del equipo. A partir de ese momento, el conjunto blanco perdió solidez y permitió que el rival creciera en confianza. El tramo final fue una auténtica montaña rusa.
Gonzalo García devolvió la esperanza al Real Madrid con un cabezazo en el minuto 91 que parecía forzar la prórroga. Sin embargo, la ilusión duró muy poco, ya que el Albacete respondió con una contundencia inesperada. Jefte se convirtió en el héroe de la noche con un doblete decisivo en los minutos 82 y 94. En la acción del gol definitivo, Dani Carvajal logró bloquear un primer disparo tras un contraataque, pero luego no cerró la jugada, permitiendo que el delantero definiera con un potente remate al ángulo lejano, sellando la eliminación blanca.
Este resultado llega apenas días después de otro duro revés para el club. El domingo anterior, el Real Madrid había perdido 3-2 la final de la Supercopa frente al FC Barcelona en Yeda, una derrota que precipitó la salida de Xabi Alonso como entrenador, evidenciando la inestabilidad que atraviesa el proyecto deportivo. La jornada copera dejó además otra eliminación destacada.
El Elche también quedó fuera tras perder 2-1 como visitante ante el Betis Sevilla. Ni siquiera la asistencia del defensor David Affengruber para el gol inicial fue suficiente para evitar la derrota del recién ascendido, cerrando una noche amarga para varios equipos que soñaban con avanzar en la competición.