
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió al mundo político al cuestionar públicamente a una de sus más firmes aliadas, la congresista Marjorie Taylor Greene, representante republicana de Georgia y figura emblemática del movimiento “Make America Great Again” (MAGA). “Creo que ha perdido el rumbo”, declaró Trump el lunes durante una conversación en la Oficina Oval, refiriéndose a Greene.
“Buena mujer, pero no sé qué pasó. Se perdió, en mi opinión”. Las declaraciones del presidente reflejan una tensión creciente dentro del propio movimiento MAGA, después de que Greene expresara críticas hacia las prioridades del mandatario, en especial su enfoque en la política exterior mientras, según ella, “los problemas internos del país siguen sin resolverse”.
Trump acusa a Greene de favorecer a los demócratas
En un tono inusualmente severo, Trump acusó a la congresista de “hacerle el juego al otro lado”, en aparente alusión al Partido Demócrata. Greene había publicado en redes sociales que el gobierno debería concentrarse en asuntos domésticos urgentes, como las reformas de salud y el aumento de las primas de seguros, en lugar de sostener encuentros con líderes extranjeros, entre ellos el presidente sirio Ahmed al-Sharaa.
Greene responde: “Sigo siendo 100% America First”
La legisladora rechazó de inmediato las críticas de Trump. En declaraciones al Washington Post, afirmó: “No he perdido el rumbo. Soy 100% America First y solo para eso”. Greene ha adoptado recientemente posiciones divergentes frente al presidente y a su propio partido: Criticó los aranceles de importación impulsados por Trump. Señaló la inflación como un problema no resuelto.
Cuestionó la actuación de la Cámara de Representantes durante el reciente cierre parcial del gobierno. Además, sorprendió al elogiar públicamente a la demócrata Nancy Pelosi por su capacidad organizativa y pidió la publicación completa de documentos vinculados al caso Epstein, un tema que ha generado incomodidad dentro del entorno presidencial.
Un pulso dentro del movimiento MAGA
El distanciamiento entre Trump y Greene pone en evidencia las fisuras internas dentro del movimiento que fue clave para la consolidación del liderazgo de Trump. Aun así, observadores políticos destacan que ambos conservan una sólida base de apoyo entre votantes republicanos tradicionales y sectores más radicales del partido.