
Tres personas fueron detenidas en Rusia tras un intento de asesinato dirigido contra el exministro de Defensa Sergei Shoigu. Según la información difundida por los servicios de seguridad, los responsables habrían colocado una cámara oculta dentro de un jarrón de flores para seguir el ataque en tiempo real y recibir instrucciones desde el extranjero. El FSB afirmó que la acción se produjo en Moscú y que la intervención oportuna evitó que se concretara el atentado.
Las autoridades rusas señalan que el servicio secreto ucraniano estaría detrás de la planificación del ataque, el cual supuestamente tuvo lugar en el cementerio de Troyekurovo. Desde este lugar se habría posicionado el dispositivo oculto que permitía la supervisión remota del operativo.
Sin embargo, esta versión no puede ser verificada de manera independiente y las autoridades ucranianas no han emitido ningún comentario al respecto, lo que deja varios aspectos del caso aún sin confirmar.
Shoigu, una de las figuras más controvertidas del entorno del Kremlin, fue ministro de Defensa entre 2012 y 2024, periodo en el que se produjo la anexión de Crimea y el inicio de la guerra en Ucrania. Antes de su salida del cargo enfrentó críticas internas, acusaciones de corrupción y tensiones dentro de la cúpula militar.
Actualmente ocupa el puesto de Secretario del Consejo de Seguridad de la Federación Rusa, una posición que muchos analistas interpretan como un movimiento destinado a proteger su imagen dentro del círculo cercano del presidente Vladimir Putin.