
El expresidente de Estados Unidos, Barack Obama, advirtió sobre un preocupante aumento de la violencia por motivos políticos en el país, tras el asesinato del activista de derecha Charlie Kirk, y lanzó críticas inusualmente duras contra su sucesor republicano, Donald Trump. Durante un evento en el estado de Pensilvania, Obama aseguró que el clima político actual atraviesa un punto de inflexión y que es urgente frenar la normalización de la violencia.
“Sin duda estamos en una encrucijada”, declaró el exmandatario demócrata, subrayando que “la violencia nunca debe aceptarse como un medio de conflicto político”. Obama expresó sus condolencias por el asesinato de Kirk, dejando en claro que, aunque no compartía sus ideas, este tipo de hechos son inaceptables en una democracia.
“No importa cuál sea su posición política, lo que le sucedió a Charlie Kirk fue horrible y una tragedia”, enfatizó. Recordó que en numerosas ocasiones había rechazado públicamente muchas de las posturas de Kirk, entre ellas las declaraciones despectivas que el activista hizo sobre mujeres negras como su esposa, Michelle Obama, o la jueza de la Corte Suprema, Ketanji Brown Jackson, a quienes Kirk acusó de carecer de suficiente “capacidad mental”.
Aun así, Obama destacó que la muerte de Kirk representa una gran pérdida para su familia y sus seguidores, y añadió: “Lloro por él y con sus familiares”. Al mismo tiempo, el expresidente advirtió que no se deben instrumentalizar ataques de este tipo con fines políticos partidistas, pues ello solo agrava la polarización. Señaló que la retórica de Trump y su círculo cercano, en la que los oponentes políticos son descritos como “alimañas” o “enemigos”, contribuye a generar una atmósfera peligrosa que fomenta el odio y la confrontación.
Aunque reconoció que existen puntos de vista extremos en ambos lados del espectro político, Obama aclaró que durante su propia administración nunca se alentaron ni legitimaron tales corrientes. “Si el gobierno de Estados Unidos respalda puntos de vista extremistas, tenemos un problema”, advirtió con firmeza. También remarcó que es un grave error aprovechar actos de violencia como este para intentar silenciar voces no deseadas, pues la democracia solo puede fortalecerse con el respeto mutuo y el debate pacífico.



