
La guerra de ofertas por Warner Bros. Discovery entró en una fase decisiva luego de que Paramount Skydance presentara una propuesta mejorada y lograra que el directorio de WBD la calificara como una opción corporativa superior frente al acuerdo existente con Netflix. El giro obligó a activar el mecanismo típico en este tipo de transacciones: Netflix recibió un breve periodo para igualar o mejorar su oferta.
La ventana es limitada y está diseñada para que WBD pueda demostrar que evaluó alternativas antes de romper un acuerdo previo. Sin embargo, Netflix dejó claro que no piensa aumentar su propuesta. La compañía argumentó que, con la nueva estructura y el nivel de valuación planteado por el competidor, la operación dejó de ser atractiva desde el punto de vista económico. El contraste entre ofertas es fuerte. Paramount Skydance elevó su propuesta hasta cerca de 31 dólares por acción, llevando la valuación total a cifras aproximadas de 110 mil millones de dólares, una señal agresiva en una industria donde el tamaño y el catálogo se han vuelto armas estratégicas.
Netflix, en cambio, mantuvo una propuesta inferior en términos absolutos, alrededor de 83 mil millones de dólares, apostando a que su fortaleza en streaming y su capacidad financiera harían el acuerdo más sólido, aun con una cifra menor. El movimiento de Paramount Skydance no solo sube el precio: también busca controlar el relato corporativo, presentándose como el comprador que ofrece más valor inmediato a los accionistas y una integración más amplia del conglomerado.
Del lado de WBD, el episodio confirma que su futuro está en juego entre dos visiones distintas: una apuesta por el músculo tecnológico y el streaming global, y otra por un bloque tradicional de entretenimiento con escala masiva y sinergias industriales. Para Netflix, retirarse del aumento de oferta también puede leerse como un mensaje a Wall Street: disciplina financiera y rechazo a pagar “precio de euforia”, incluso si eso implica perder un activo estratégico como el catálogo y el estudio de Warner.
Para Paramount Skydance, el desafío no termina con ganar la puja. Un acuerdo de esta magnitud puede enfrentar revisiones regulatorias y preguntas sobre concentración, además de la complejidad operacional de integrar empresas con culturas corporativas distintas.
En síntesis, el tablero se inclina hacia Paramount Skydance: la oferta más alta, el reconocimiento formal de WBD y la negativa de Netflix a mejorar dejan a la compañía en la posición más fuerte para cerrar el acuerdo, salvo que surja una sorpresa de último minuto.



