
En el corazón del centro histórico de Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum fue víctima de un acto de acoso cuando un hombre logró acercarse a ella, rodearla con el brazo e intentar besarla en público.
El incidente sorprendió a quienes la acompañaban y generó un intenso debate nacional sobre seguridad y respeto hacia las mujeres, especialmente tratándose de la figura más importante del país. El hecho provocó cuestionamientos hacia la estrategia de seguridad del nuevo gobierno, ya que Sheinbaum, al igual que Andrés Manuel López Obrador, rechazó el uso de protección militar especializada.
Este ataque encendió críticas sobre si es viable mantener esa postura mientras se resguarda la integridad física de la mandataria en espacios abiertos, donde el contacto con ciudadanos es constante y la reacción debe ser inmediata. La alcaldesa de Ciudad de México, Clara Brugada, expresó rechazo absoluto a lo ocurrido y reafirmó un mensaje contundente:
“Cuando tocan al presidente, nos tocan a todos”, declarando además una postura de tolerancia cero frente a cualquier tipo de violencia y acoso contra mujeres. La administración capitalina aseguró que reforzará protocolos de seguridad para evitar incidentes similares y destacó que la ciudad no tolerará agresiones de este tipo bajo ninguna circunstancia.
El respeto no se negocia
Mensaje institucional contra el acoso y a favor de la seguridad pública en Ciudad de México.