
Un momento de sorpresa y tensión se vivió en el sur de Brasil luego de que una fuerte tormenta provocara la caída de una réplica de la Estatua de la Libertad de aproximadamente 24 metros de altura. El incidente ocurrió en la ciudad de Guaíba, en el estado de Rio Grande do Sul, donde la estructura decorativa se encontraba instalada frente a un gran establecimiento comercial.
Ráfagas de viento que alcanzaron cerca de los 90 kilómetros por hora debilitaron la base de la estatua, que terminó cediendo y desplomándose ante la mirada de transeúntes que registraron el momento en video y lo difundieron rápidamente en redes sociales. A diferencia del icónico monumento ubicado en el puerto de Nueva York, la réplica brasileña no contaba con una estructura de cobre y acero de gran resistencia, sino que se trataba de una construcción liviana con fines ornamentales. Al caer, la estatua sufrió daños visibles, especialmente en la cabeza, que quedó parcialmente destruida tras el impacto.
Afortunadamente, no se reportaron personas heridas, y las autoridades actuaron con rapidez para acordonar la zona y evitar riesgos adicionales, mientras se evaluaban los daños materiales. El temporal que afectó a la región formó parte de un sistema de tormentas intensas que dejó fuertes vientos, lluvias y otros inconvenientes en distintas localidades del sur del país.
Aunque el área inmediata al monumento fue cerrada por razones de seguridad, el establecimiento comercial cercano continuó operando con normalidad. El episodio reavivó el debate sobre la seguridad de grandes estructuras decorativas en espacios públicos y la necesidad de revisar sus estándares de construcción frente a fenómenos climáticos cada vez más extremos. Mientras se analizan las causas técnicas del colapso, el hecho quedó como una imagen llamativa del impacto que puede tener el clima severo incluso sobre símbolos reconocibles a nivel mundial.