
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha aprobado una nueva formulación subcutánea de Keytruda, el medicamento estrella de inmunoterapia contra el cáncer desarrollado por la farmacéutica Merck. Esta versión, denominada Keytruda Qlex, representa un avance significativo en la forma en que se administra el tratamiento, ya que permitirá a los pacientes recibir la dosis en apenas uno o dos minutos mediante una inyección subcutánea, en contraste con las infusiones intravenosas tradicionales que suelen durar alrededor de 30 minutos.
La decisión regulatoria llega tras una serie de ensayos clínicos que demostraron que la eficacia y la seguridad de la nueva formulación son equivalentes a las de la versión intravenosa. Merck informó que la dosis podrá aplicarse en dos esquemas diferentes: 395 miligramos cada tres semanas o 790 miligramos cada seis semanas, brindando así flexibilidad tanto para los pacientes como para los médicos tratantes. La compañía espera comenzar la distribución de Keytruda Qlex en Estados Unidos a finales de septiembre, lo que representa una aceleración notable en los tiempos habituales de lanzamiento tras una aprobación de la FDA.
El impacto de este avance no solo se centra en la comodidad del paciente, sino también en la eficiencia de los centros de salud. Con la reducción del tiempo de aplicación, hospitales y clínicas podrán optimizar recursos, atender a un mayor número de pacientes en menos tiempo y mejorar la experiencia general de quienes dependen de este fármaco como parte de su tratamiento contra diversos tipos de cáncer, entre ellos melanoma, cáncer de pulmón y cáncer de riñón.
Expertos de la industria señalan que la aprobación de la formulación subcutánea es estratégica para Merck, ya que le permitirá reforzar el posicionamiento de Keytruda en el mercado frente a la creciente presión de biosimilares y a la expiración de patentes que se espera en los próximos años. Analistas financieros han proyectado que, en los próximos 24 meses, una porción significativa de los pacientes podría optar por esta modalidad subcutánea, generando un efecto positivo en las ventas de la farmacéutica.
Con esta aprobación, la FDA continúa reforzando su compromiso de facilitar tratamientos innovadores que mejoren la calidad de vida de los pacientes oncológicos y optimicen el funcionamiento del sistema sanitario. Para los especialistas en oncología, la decisión representa un paso importante hacia una atención más rápida, eficiente y centrada en el bienestar del paciente.



