
La construcción de centros de datos en Estados Unidos alcanzó un nivel récord, impulsada por la creciente demanda de proyectos de inteligencia artificial que requieren infraestructura robusta y de alta capacidad.
De acuerdo con el Instituto Bank of America, la expansión en el sector de centros de datos refleja la acelerada transformación digital del país y la necesidad urgente de garantizar sistemas capaces de sostener el auge de aplicaciones basadas en IA.

Este crecimiento también plantea desafíos energéticos y medioambientales, ya que la operación de estas instalaciones demanda grandes volúmenes de electricidad y refrigeración.
No obstante, empresas tecnológicas y proveedores de servicios en la nube consideran que la inversión es indispensable para mantener la competitividad y responder al aumento global de proyectos de automatización, análisis de datos y servicios digitales que dependen de inteligencia artificial.