
El domingo 27 de julio de 2025, el piloto australiano Oscar Piastri logró una contundente victoria en el Gran Premio de Bélgica disputado en el legendario circuito de Spa-Francorchamps, firmando así el sexto doblete de McLaren en la temporada. La carrera, que estuvo marcada por condiciones meteorológicas adversas, comenzó con más de una hora y veinte minutos de retraso debido a la intensa lluvia que cayó sobre la región, lo que obligó a la dirección de carrera a extremar medidas de seguridad antes de autorizar el inicio bajo régimen de coche de seguridad.
Desde el arranque, Piastri se mostró decidido y superó a su compañero Lando Norris en una maniobra limpia y decisiva en la primera vuelta lanzada. A partir de allí, el australiano controló la carrera con temple y consistencia, a pesar de que la pista pasó de mojada a seca, lo que obligó a todos los equipos a ajustar sus estrategias de neumáticos sobre la marcha.
Norris se mantuvo en segunda posición durante toda la competencia, incapaz de acercarse lo suficiente para intentar un sobrepaso, mientras que Charles Leclerc completó el podio para Ferrari, beneficiándose de una penalización a Sergio Pérez y una parada tardía de Max Verstappen. El neerlandés, que había liderado la vuelta de formación, se mostró muy crítico con la dirección de carrera y afirmó que el retraso fue innecesario, calificándolo como un exceso de precaución que “mata el espíritu de la competencia”.

Por su parte, Lewis Hamilton, ahora en Ferrari, remontó desde el fondo de la parrilla hasta finalizar séptimo, después de haber recibido una penalización en clasificación. Con esta victoria, Piastri se consolida en la cima del campeonato mundial de pilotos con 266 puntos, extendiendo su ventaja a 16 sobre Lando Norris, mientras que McLaren afianza su liderazgo en constructores con 516 puntos, desplazando a Ferrari que queda con 248.
La actuación de McLaren reafirma su dominio actual en la Fórmula 1, mientras se enciende la batalla interna entre sus dos pilotos principales. La próxima cita será clave para mantener el impulso o provocar un cambio de ritmo en la recta final de la temporada.