
Ousmane Dembélé y Aitana Bonmatí fueron distinguidos como Jugadores Mundiales del Año 2025 durante la gala de la FIFA celebrada en Doha, una noche que confirmó el dominio de ambos futbolistas tras una temporada excepcional. La centrocampista del FC Barcelona se quedó con el galardón femenino por tercer año consecutivo, consolidándose como una de las figuras más influyentes del fútbol moderno, mientras que el atacante francés del Paris Saint-Germain recibió este reconocimiento por primera vez en su carrera, coronando un curso histórico tanto a nivel individual como colectivo.
Dembélé, de 28 años, fue clave en el éxito del PSG, que logró conquistar por primera vez la Champions League bajo su liderazgo ofensivo. En la votación final, el francés superó a su compatriota Kylian Mbappé, actualmente en el Real Madrid, y al joven talento español Lamine Yamal, del FC Barcelona. Visiblemente emocionado al recibir el premio, Dembélé agradeció a sus compañeros y al cuerpo técnico, destacando que el galardón es el resultado del trabajo constante y del esfuerzo colectivo tras un año que calificó como extraordinario. En la categoría femenina, Aitana Bonmatí volvió a imponerse tras una temporada sobresaliente, en la que fue elegida jugadora de la Champions League y llevó a la selección española hasta la final de la Eurocopa.
La futbolista catalana, que actualmente se recupera de una operación tras una fractura de peroné, expresó su gratitud a jugadoras, entrenadores y aficionados que participaron en la votación, subrayando que el premio representa un reconocimiento al fútbol que se construye en equipo. La gala también reconoció a los mejores entrenadores del año. El español Luis Enrique fue elegido Entrenador Mundial 2025 en la categoría masculina tras conducir al Paris Saint-Germain a su primer título de la Champions League, un logro que marcó un antes y un después en la historia del club.
En el fútbol femenino, la neerlandesa Sarina Wiegman fue distinguida nuevamente como mejor entrenadora después de conquistar su tercer Campeonato de Europa como seleccionadora, esta vez al frente de Inglaterra, reafirmando su lugar entre las técnicas más exitosas del fútbol internacional. En los premios a los mejores porteros, Gianluigi Donnarumma fue reconocido como Portero Mundial del Año en la categoría masculina, mientras que en la femenina el galardón fue para la inglesa Hannah Hampton, del Chelsea.
Ambos ya habían sido distinguidos anteriormente con el Balón de Oro, confirmando la coherencia entre los distintos premios individuales de la temporada. La elección de los ganadores contó con la participación de entrenadores nacionales, capitanes de selecciones, periodistas especializados y aficionados de todo el mundo, cerrando una gala que celebró el talento, la constancia y el impacto global del fútbol en todas sus categorías.