
El AC Milan dio un golpe de autoridad en la Serie A italiana al imponerse 2-1 en casa frente al actual campeón, el SSC Napoli, en un duelo vibrante disputado este domingo en San Siro. Con este triunfo, los rossoneri se colocan en lo más alto de la tabla y confirman su gran inicio de temporada, sumando su cuarta victoria en los primeros cinco partidos del campeonato.
El encuentro comenzó de la mejor manera para el conjunto dirigido por Stefano Pioli, que abrió el marcador apenas al minuto 3 con un tanto de Alexis Saelemaekers, quien aprovechó un error defensivo para adelantar a su equipo. El dominio local se consolidó antes de la media hora de juego, cuando el estadounidense Christian Pulisic firmó el 2-0 en el minuto 31 tras una gran jugada colectiva que desató la euforia en las gradas del San Siro.
Napoli, que llegaba como campeón defensor y con la presión de mantener el pulso en la parte alta de la clasificación, se encontró con más dificultades de las esperadas. La situación empeoró en el minuto 57 con la expulsión de Pervis Estupiñán por doble amonestación, lo que dejó a los visitantes con un hombre menos en un momento clave del partido.
A pesar de la inferioridad numérica, el equipo napolitano logró descontar gracias a un penalti convertido por Kevin De Bruyne en el minuto 61, devolviendo la tensión al encuentro y obligando al Milan a defender con intensidad durante la última media hora. Sin embargo, los locales supieron resistir los embates del rival y mantener la ventaja hasta el pitazo final.
Con este resultado, el AC Milan no solo desplaza al Napoli de la cima de la clasificación, sino que también envía un mensaje claro al resto de la liga: su ambición por recuperar el título está intacta y su plantilla se muestra cada vez más sólida. Por su parte, el Napoli deberá recomponerse rápidamente si quiere evitar ceder terreno en la defensa de su campeonato.