
En las conversaciones de paz celebradas en Berlín, negociadores ucranianos y estadounidenses informaron de avances significativos y señalaron que Rusia habría dado a entender su disposición a aceptar la futura adhesión de Ucrania a la Unión Europea como parte de un posible acuerdo para poner fin a la guerra. En los encuentros participan el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, así como líderes europeos.
Mientras Witkoff habló de progresos importantes, otras fuentes cercanas a las negociaciones se mostraron más cautelosas sobre el alcance real de los avances logrados hasta el momento. El principal negociador ucraniano, Rustem Umjerov, afirmó que las conversaciones han sido “constructivas y productivas” y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo antes de finalizar el día. Funcionarios estadounidenses confirmaron que Moscú habría dejado abierta la puerta a la integración europea de Ucrania, un punto históricamente sensible en el conflicto, aunque recordaron que Rusia ha planteado en el pasado condiciones consideradas inaceptables por Kiev.
En paralelo, el canciller alemán Friedrich Merz instó a la Unión Europea a decidir en su próxima cumbre la liberación de activos rusos congelados para apoyar a Ucrania, advirtiendo que la credibilidad y capacidad de acción del bloque están en juego. En el tramo final de las negociaciones, líderes europeos propusieron la creación de una “fuerza multinacional para Ucrania” como garantía de seguridad, integrada por países europeos y respaldada por Estados Unidos, con el objetivo de reforzar las fuerzas armadas ucranianas, proteger su espacio aéreo y mejorar la seguridad marítima. T
anto Washington como Bruselas reiteraron su compromiso de ofrecer garantías de seguridad y apoyo a la reconstrucción económica en el marco de un acuerdo de paz. Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump aseguró que un acuerdo para poner fin a la guerra está ahora más cerca que nunca.