
Tras haber sido capturados en Ucrania, dos soldados norcoreanos han expresado de forma explícita que no desean regresar a su país de origen y que prefieren comenzar una nueva vida en Corea del Sur. La posición de ambos militares quedó plasmada en una carta escrita a finales de octubre, en la que manifiestan su intención de desertar y agradecen el apoyo recibido desde el sur de la península coreana. Se trata del primer documento conocido en el que los prisioneros expresan este deseo con sus propias palabras.
En la misiva, dirigida a una organización de derechos humanos con sede en Seúl, los soldados afirman que el respaldo recibido les ha permitido ver su situación no como una tragedia, sino como el inicio de una nueva etapa. Señalan que han encontrado “nuevos sueños y esperanzas” gracias a los mensajes de apoyo, y aseguran sentirse acompañados en un momento decisivo de sus vidas. En un tono emotivo, describen al pueblo surcoreano como “padres y hermanos” y afirman haber decidido ponerse bajo su protección.
La carta fue entregada durante una entrevista realizada en Kiev en el marco de un documental coordinado por una ONG que trabaja con desertores norcoreanos. Según sus responsables, los soldados recibieron mensajes en video y cartas de otros desertores que lograron rehacer su vida en Corea del Sur, con el objetivo de brindarles ánimo y mostrarles que una alternativa fuera del régimen norcoreano es posible.
Ambos militares firmaron la carta, reforzando la autenticidad de su decisión. Desde el punto de vista legal, Corea del Sur considera a todos los norcoreanos como ciudadanos surcoreanos en virtud de su Constitución. El gobierno de Seúl ha reiterado que este principio también se aplica a los soldados capturados en el extranjero, lo que abre la puerta a que ambos hombres puedan ser acogidos formalmente si logran abandonar la custodia en la que se encuentran actualmente.
Esta postura, sin embargo, suele generar tensiones diplomáticas con Pyongyang. El caso se produce en un contexto de creciente atención internacional sobre el papel de Corea del Norte en la guerra entre Rusia y Ucrania. Según evaluaciones de servicios de inteligencia surcoreanos y occidentales, Pyongyang habría enviado miles de soldados para apoyar a Moscú, principalmente en zonas cercanas a la frontera. La confirmación oficial de ese despliegue marcó un punto de inflexión, y la situación de estos dos prisioneros añade una dimensión humana y política a la implicación norcoreana en el conflicto.