
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, volvió a mostrarse con un discurso firme y confrontacional tras su breve encuentro con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza. La reunión, realizada en medio de un contexto geopolítico tenso, dejó más interrogantes que certezas sobre el futuro inmediato del conflicto en Europa del Este.
Trump había impulsado la presencia de Zelensky en Davos, a pesar de que el mandatario ucraniano no tenía previsto asistir al evento. Finalmente, Zelensky llegó de manera apresurada a la ciudad suiza, aunque el encuentro con su homólogo estadounidense fue corto y, según observadores, poco satisfactorio para la delegación ucraniana. Tras la reunión, Zelensky endureció notablemente su discurso público. No solo dirigió críticas hacia Europa, sino que también lanzó mensajes implícitos hacia la postura de Trump, dejando en claro su frustración ante lo que considera una falta de compromiso claro por parte de los aliados occidentales.
En su intervención, Zelensky advirtió a los países europeos que no deberían confiar en que Estados Unidos intervendría automáticamente si Rusia atacara a un Estado miembro de la OTAN, como Polonia. A su juicio, depender de esa suposición sería un error grave y peligroso para la seguridad del continente. El mandatario ucraniano insistió una vez más en la necesidad de crear un ejército europeo, que incluya a las fuerzas armadas de Ucrania. Según Zelensky, Europa debe estar preparada para actuar de manera conjunta y decisiva en todos los ámbitos: tierra, mar y aire.
“No hay mañana sin acción”, afirmó, subrayando la urgencia de una respuesta más contundente. De forma indirecta, Zelensky llamó a los países europeos a involucrarse con mayor determinación en el conflicto, argumentando que la inacción equivale a una forma de complicidad. Incluso vinculó la pasividad europea con otras crisis internacionales, como las protestas en Irán, declaraciones que generaron incomodidad entre varios sectores diplomáticos. Mientras tanto, Donald Trump continúa presionando para que el conflicto en Ucrania llegue a su fin mediante negociaciones.
El presidente estadounidense ha señalado que las posiciones de Kiev y Moscú no están tan distantes como se cree y que un acuerdo sigue siendo posible si ambas partes muestran voluntad política. En ese contexto, se espera que este viernes se celebre por primera vez una reunión trilateral en los Emiratos Árabes Unidos, con representantes de Estados Unidos, Rusia y Ucrania. El encuentro es visto como un intento clave por reactivar el diálogo y explorar una posible salida diplomática a una guerra que sigue marcando el rumbo de la política internacional.



