
Un grave incidente frente a la isla griega de Quíos dejó al menos 15 personas muertas tras la colisión entre una embarcación de la Guardia Costera griega y un barco que transportaba migrantes. El hecho ocurrió en aguas del mar Egeo, una de las rutas migratorias más peligrosas de Europa. Según confirmaron las autoridades, el choque se produjo cuando la patrulla marítima intentaba interceptar la embarcación de los migrantes, que había partido desde la cercana costa turca.
En el impacto, el barco de los refugiados quedó gravemente dañado, provocando la caída de varias personas al mar. Los servicios de emergencia lograron rescatar a 25 migrantes con vida, quienes fueron trasladados a tierra para recibir atención médica y asistencia humanitaria. Su nacionalidad no fue confirmada de inmediato, debido a la rapidez con la que se desarrollaron los hechos. Además de las víctimas mortales entre los migrantes, dos miembros de la Guardia Costera griega resultaron heridos durante el operativo.
Ambos fueron trasladados a un hospital local, donde permanecen bajo observación médica, según informaron fuentes oficiales. Un funcionario de la Guardia Costera declaró que los presuntos contrabandistas que operaban la embarcación habrían dirigido deliberadamente el barco hacia la patrulla, provocando la colisión. De acuerdo con esa versión, los agentes habían ordenado previamente al bote inflable que se detuviera y cambiara de rumbo, sin éxito.
Las autoridades griegas señalaron que la embarcación utilizada por los migrantes era un bote de goma, un tipo de nave frecuentemente empleado por redes de tráfico de personas debido a su bajo costo y alta maniobrabilidad, aunque también a su extrema fragilidad. El incidente vuelve a poner en evidencia los riesgos asociados a las travesías irregulares en el mar Egeo, donde miles de personas intentan cada año llegar a territorio europeo huyendo de conflictos, pobreza o persecución.
Muchas de estas rutas están controladas por organizaciones criminales dedicadas al contrabando de personas. Desde Grecia, el gobierno reiteró su compromiso de combatir las redes de tráfico humano y de reforzar la vigilancia marítima, al tiempo que expresó sus condolencias a las familias de las víctimas. Las autoridades subrayaron que se ha abierto una investigación para esclarecer completamente lo ocurrido.
Organizaciones humanitarias, por su parte, volvieron a advertir sobre el elevado costo humano de las políticas migratorias y la falta de vías seguras para quienes buscan protección. También pidieron cooperación internacional para evitar nuevas tragedias.
La colisión frente a Quíos se suma a una larga lista de incidentes mortales en el Mediterráneo oriental, una región donde la migración, la seguridad fronteriza y la crisis humanitaria continúan entrelazándose en un escenario de alta tensión y consecuencias devastadoras.



