
Una intensa tormenta invernal afecta actualmente a Nueva York y gran parte del noreste de Estados Unidos, generando acumulaciones significativas de nieve y condiciones peligrosas en carreteras y autopistas. Las autoridades han emitido alertas por tormenta de nieve ante el deterioro progresivo del clima. Desde las primeras horas del día, la combinación de aire ártico y humedad proveniente del Atlántico provocó precipitaciones constantes que rápidamente comenzaron a cubrir calles, puentes y avenidas principales.
La visibilidad se ha reducido considerablemente en distintos puntos del área metropolitana. El tráfico en múltiples sectores de la ciudad se encuentra paralizado o avanzando con extrema lentitud. Conductores reportan superficies resbaladizas, acumulación de nieve compactada y ráfagas de viento que dificultan la conducción segura. Las autoridades municipales activaron protocolos de emergencia, desplegando equipos de limpieza y esparcidores de sal en rutas críticas.
Sin embargo, la intensidad del sistema meteorológico complica el despeje rápido de todas las vías. En algunos sectores, especialmente en autopistas que conectan con el norte del estado, se han aplicado restricciones de circulación para vehículos pesados. El objetivo es reducir el riesgo de accidentes y bloqueos prolongados. Los servicios de transporte público también enfrentan retrasos y modificaciones en sus horarios. Algunas líneas experimentan demoras debido a la acumulación de nieve en vías y estaciones exteriores.
El fenómeno meteorológico incluye no solo nevadas persistentes, sino también fuertes ráfagas de viento que generan condiciones cercanas a ventisca. En determinados momentos, la visibilidad desciende a niveles mínimos. Las autoridades recomiendan evitar desplazamientos innecesarios mientras continúe la alerta activa. Permanecer en casa, limitar viajes y seguir las indicaciones oficiales son medidas clave para reducir incidentes. Equipos de emergencia permanecen en estado de alerta para responder ante posibles cortes de energía o accidentes relacionados con el hielo.
Hasta el momento, no se han reportado interrupciones masivas, aunque el riesgo continúa presente. En zonas suburbanas y en el norte del estado, las acumulaciones son mayores y podrían extenderse durante varias horas más. Allí, la combinación de viento y nieve ha generado bancos que dificultan aún más la movilidad. A pesar del impacto en la circulación, muchos residentes observan cómo la ciudad se transforma en un paisaje invernal característico, con parques y edificios cubiertos por una capa blanca uniforme.
Se espera que el sistema comience a desplazarse gradualmente en las próximas horas, aunque las bajas temperaturas mantendrán el riesgo de hielo durante la noche. Las autoridades continuarán monitoreando la situación mientras trabajan para restablecer la normalidad en la movilidad urbana.



