
Un residente del área de South Lake Tahoe, en California, fue diagnosticado con peste después de haber estado acampando en una zona rural, según confirmaron las autoridades de salud del condado de El Dorado.
El caso encendió las alarmas debido a que la peste, una enfermedad que causó devastadoras epidemias en el pasado, es hoy extremadamente rara en humanos, aunque sigue existiendo en animales silvestres y puede transmitirse a través de pulgas infectadas.
Las primeras investigaciones apuntan a que el paciente pudo haberse contagiado por la picadura de una pulga portadora de la bacteria Yersinia pestis, que suele encontrarse en roedores como ardillas y marmotas presentes en áreas boscosas y montañosas.
El residente afectado fue atendido de inmediato y, gracias al diagnóstico temprano, recibió tratamiento con antibióticos, lo que aumenta considerablemente las probabilidades de una recuperación completa.
Las autoridades sanitarias recordaron que, aunque los casos en humanos son muy poco frecuentes en Estados Unidos, la peste sigue considerándose una enfermedad de riesgo en áreas específicas del oeste del país, incluyendo California, Nevada, Nuevo México, Colorado y Arizona.
De hecho, en lo que va del año, ya se habían detectado varios animales positivos en la región, lo que refuerza la necesidad de extremar las precauciones. Se recomendó a la población evitar el contacto directo con roedores silvestres, no acercarse a sus madrigueras y mantener a las mascotas bajo control para impedir que se acerquen a zonas de riesgo.
También se sugirió usar repelentes de insectos en actividades al aire libre y revisar de manera periódica a perros y gatos para prevenir la exposición a pulgas infectadas. Aunque la noticia generó preocupación entre los residentes de la zona, los expertos recalcaron que la peste puede tratarse de manera efectiva con antibióticos siempre que se diagnostique a tiempo, y que los sistemas de salud están preparados para responder rápidamente ante cualquier caso sospechoso.
Para las autoridades locales, el mensaje central es de prevención y vigilancia, sin caer en el pánico, recordando que los casos humanos siguen siendo excepcionales pero deben tomarse con la seriedad debida.



