
Rob Hirst, baterista, compositor y cofundador de la emblemática banda australiana de rock Midnight Oil, falleció a los 70 años tras una prolongada lucha contra el cáncer de páncreas. La banda confirmó la noticia a través de sus redes sociales, señalando que Hirst murió pacíficamente y rodeado de sus seres queridos. En un mensaje publicado en Instagram, sus compañeros de grupo, encabezados por el vocalista Peter Garrett, lo despidieron con palabras de profundo afecto.
“Tras casi tres años de luchas heroicas, Rob ahora está libre de dolor”, escribieron, describiéndolo como “un pequeño destello de luz en la naturaleza” y una presencia irremplazable dentro de la banda. Hirst fue mucho más que el baterista de Midnight Oil. Además de marcar el pulso rítmico del grupo, participó activamente como compositor en varios de sus temas más emblemáticos, entre ellos Beds Are Burning, Blue Sky Mine y Read About It, canciones que combinaron rock con un fuerte compromiso político y social. Midnight Oil se formó en Sídney en 1976 y alcanzó reconocimiento internacional en las décadas siguientes gracias a su postura crítica frente a temas como la injusticia social, el medio ambiente y los derechos humanos.
La banda se distinguió por utilizar la música como vehículo de denuncia, algo poco habitual en el rock comercial de su época. Uno de los ejemplos más claros de ese compromiso fue Beds Are Burning, un tema que denunció el desplazamiento y las precarias condiciones de vida de los pueblos indígenas de Australia, y que reclamó la devolución de sus tierras ancestrales. La canción se convirtió en un himno internacional por los derechos de las comunidades originarias. En una de sus últimas entrevistas, concedida en noviembre a la radio pública australiana ABC, Hirst habló con franqueza sobre su enfermedad.
Explicó que había sido diagnosticado en 2023 y que desde entonces se había sometido a diversos tratamientos, incluyendo quimioterapia y radioterapia, además de haber superado una grave sepsis. A pesar del deterioro de su salud, Hirst continuó vinculado a la música y a la creación artística hasta donde le fue posible. Nacido en 1955 en Camden, en el suroeste de Sídney, nunca dejó de considerarse un músico antes que una figura pública, y mantuvo su identidad creativa incluso en los momentos más difíciles.
En su despedida, los miembros de Midnight Oil resumieron el sentimiento compartido por generaciones de seguidores: “No hay palabras, pero siempre habrá canciones”. Con la muerte de Rob Hirst, la música australiana pierde a una de sus voces rítmicas más influyentes, y el rock comprometido despide a uno de sus pilares fundamentales.



