
Neil Young, una de las figuras más influyentes de la historia del rock, anunció que retirará su música de Amazon mientras la compañía continúe bajo el control de Jeff Bezos, una decisión que vuelve a situar al músico canadiense en el centro del debate entre arte, conciencia y plataformas digitales. El artista, que a sus 80 años mantiene una postura activa y coherente con su trayectoria, explicó que no puede separar su obra musical del contexto político y social actual en Estados Unidos.
Para Young, seguir presente en determinadas plataformas implica una forma de aval implícito que ya no está dispuesto a aceptar. La medida no se limita a un gesto simbólico. Al retirar su catálogo de Amazon, Young busca reforzar su llamado a apoyar la música local y los servicios digitales independientes, defendiendo un modelo cultural más cercano a los creadores y menos dependiente de los grandes conglomerados tecnológicos. En paralelo, el músico anunció una decisión que ha generado especial atención: su catálogo musical y su archivo de conciertos en vivo, grabaciones inéditas y películas musicales estarán disponibles de forma gratuita para el público de Groenlandia en el futuro.
Young explicó que este gesto está motivado por su deseo de ofrecer un espacio de calma y acompañamiento a la población de la isla, a la que considera sometida a tensiones y discursos externos que generan incertidumbre. Su propuesta fue presentada como una “oferta de paz y amor” a través de la música. El artista subrayó que toda la obra que ha creado durante más de seis décadas estará disponible sin costo en ese territorio, con la mejor calidad posible, como una forma de compartir su legado sin intermediarios ni barreras comerciales.
Esta no es la primera vez que Neil Young adopta una postura firme frente a las grandes plataformas. En el pasado ya había decidido abandonar redes sociales y expresar públicamente su desacuerdo con determinadas figuras del ámbito político y empresarial. Con esta nueva decisión, Young refuerza una imagen que ha acompañado toda su carrera: la de un músico que entiende su obra no solo como entretenimiento, sino como una herramienta de expresión ética, compromiso cultural y coherencia personal.



