
La princesa de Gales, Catherine, realizó el martes su primera visita oficial en solitario de 2026, marcando un regreso significativo a la agenda pública con un enfoque centrado en el bienestar infantil. La visita tuvo lugar en Bradford, donde conoció de primera mano el trabajo de un centro especializado en terapia para niños que han vivido experiencias traumáticas.
Durante su recorrido, la princesa participó en una sesión de terapia creativa diseñada para ayudar a los menores a expresar emociones complejas a través del juego y la imaginación. La actividad buscó mostrar cómo la creatividad puede convertirse en un espacio seguro para procesar sentimientos difíciles. Kate se interesó especialmente por la manera en que el juego simbólico contribuye al bienestar emocional de los niños. En diálogo con los profesionales del centro, destacó la importancia de ofrecer herramientas que permitan a los menores comunicarse más allá de las palabras.
Uno de los momentos más emotivos de la visita se produjo cuando la princesa interactuó con una niña, sosteniendo una concha junto a su oído. Explicó que, al escucharla, se puede imaginar el sonido del mar, invitando a la pequeña a cerrar los ojos y dejar volar la imaginación como una forma de calma y refugio emocional. Además del trabajo con los niños, Catherine mantuvo conversaciones prolongadas con varios padres. Escuchó testimonios sobre cómo la terapia había transformado la dinámica familiar y ayudado a los menores a recuperar seguridad y confianza.
La princesa subrayó que ningún niño debería enfrentar el trauma en soledad y que el acompañamiento temprano puede marcar una diferencia profunda en su desarrollo emocional. Destacó el valor de escuchar a las familias para comprender mejor los desafíos que enfrentan. Como patrona de la organización Family Action, Kate reafirmó su compromiso con iniciativas que apoyan a familias en situaciones vulnerables.
Señaló que la combinación de juego, creatividad y apoyo compasivo es clave para la recuperación de traumas complejos. Al cierre de la visita, la Princesa de Gales expresó su orgullo por el trabajo realizado en el centro y por el impacto positivo que estas terapias tienen en la vida de los niños y sus familias, reforzando su enfoque constante en la salud mental y el bienestar social.



