
Bitcoin extendió este viernes su caída con un ritmo que inquieta a los mercados, llegando por la mañana a niveles cercanos a los 82.000 dólares (unos 71.200 euros). Aunque posteriormente mostró un leve rebote hasta los 83.800 dólares en la plataforma Bitstamp, el precio sigue alrededor de 4.000 dólares por debajo del nivel registrado la noche anterior. El retroceso se atribuye, en parte, a los nuevos datos del mercado laboral estadounidense, que trajeron señales mixtas: un aumento inesperadamente fuerte del empleo en septiembre, pero también una tasa de desempleo que alcanzó su punto más alto desde el otoño de 2021.
La incertidumbre aumentó aún más después de conocerse que el informe oficial de empleo de octubre no será publicado junto con el de noviembre el próximo 16 de diciembre, debido al reciente cierre parcial de agencias gubernamentales. Esto provocó una caída notable en las expectativas de una posible reducción de tipos de interés por parte de la Reserva Federal en diciembre. Para el mercado cripto, esta es una mala noticia: cuando los tipos se mantienen altos, los inversores tienden a alejarse de activos arriesgados que no generan intereses, como Bitcoin, y se inclinan por productos financieros más seguros y con rendimiento.
De acuerdo con el analista Timo Emden, del instituto Emden Research, el mercado atraviesa un claro “estado de ánimo vendedor”. La combinación entre el temor a los tipos de interés, la liquidación de posiciones altamente apalancadas y la toma masiva de beneficios ha provocado un éxodo visible de inversores. Emden advierte que incluso los tenedores más acérrimos de Bitcoin podrían estar perdiendo confianza, lo que abre la puerta a una caída más profunda. “Estamos presenciando un colapso en cámara lenta”, señaló. “Cada intento de recuperación es vendido de inmediato, reflejando una sensación de desesperación creciente”.