
El apoyo al expresidente Donald Trump vuelve a estar en el centro del debate, esta vez por la actividad de influencers del movimiento “Make America Great Again” que, en internet, proclaman su lealtad absoluta al líder republicano. Muchos de ellos se autopresentan como “patriotas estadounidenses”, pero una nueva función de la plataforma X ha expuesto un detalle inesperado: una parte de estas cuentas ni siquiera está ubicada en Estados Unidos.
Lo que durante años fue solo una sospecha entre críticos —la presencia de seguidores extranjeros inflando el discurso político estadounidense— comenzó a confirmarse públicamente. La función de X que muestra la ubicación de una cuenta reveló que numerosos perfiles supuestamente enfocados en política estadounidense operaban desde Nigeria, Bangladesh y otros países.
Un perfil verificado que se hacía pasar por el exagente de la Patrulla Fronteriza Tom Homan fue rastreado hasta Europa del Este, mientras que otra cuenta que aseguraba representar a una mujer neoyorquina estaba registrada en Vietnam. Tras quedar expuestos, algunos usuarios modificaron rápidamente su ubicación utilizando VPNs para simular una dirección IP estadounidense, mientras que otros eliminaron sus cuentas por completo para evitar ser identificados.
El fenómeno plantea interrogantes sobre la autenticidad del movimiento digital que acompaña a Trump en redes sociales. La velocidad con la que estos perfiles cambian de manos o desaparecen dificulta medir cuántas cuentas MAGA realmente pertenecen a ciudadanos estadounidenses y cuántas forman parte de operaciones extranjeras o redes de desinformación. Mientras tanto, la plataforma sigue mostrando un panorama en el que el fervor político no siempre coincide con la bandera que las cuentas dicen defender.