
Un equipo internacional de científicos anunció que su vacuna experimental contra la gripe, diseñada para proteger contra múltiples variantes al mismo tiempo, entrará en la última fase de ensayos clínicos.
A diferencia de las vacunas tradicionales que se ajustan cada año, esta formulación apunta a regiones estables del virus, lo que permitiría inmunidad prolongada y menos campañas anuales.
El avance es significativo porque la gripe continúa causando miles de muertes cada temporada y los sistemas sanitarios gastan millones de dólares en campañas de vacunación que deben actualizarse constantemente. Una vacuna universal reduciría contagios, hospitalizaciones y costos operativos, especialmente en países con recursos limitados.
Si los ensayos finales confirman su seguridad y eficacia, la vacuna podría comenzar a distribuirse en dos años. Los expertos creen que este avance transformará la estrategia global de prevención y permitirá enfocar esfuerzos en otras enfermedades respiratorias emergentes. También se prevé un debate sobre la distribución equitativa, dado que los países ricos suelen recibir primero nuevas vacunas.



